martes, 7 de septiembre de 2010
LA GALLINA NICARAGUA Y SU POLLITO
Erase una vez una gallinita que vivía en una granja, la cual todos los dais ponía muchos huevos para sus dueños. Estos amaban a Nicaragua y cuidaban de ella como un tesoro, tanto así que para donde iban ellos la llevaban consigo. Nicaragua vivía feliz por esto, ya que su vida era cómoda, nuca le faltaba nada todo lo que quería sus dueños se lo conseguían. Además la granja donde habitaba era muy grande y habían pocos animales, lo cual hacia que Nicaragua estuviera en un lugar privilegiado y espacioso, ya que en la granja sobraba lugar para todos sus animales. Pero la gallinita no era tan afortunada después de todo, tenía un gran problema en donde vivía. Ella era envidiada por los animales, pues era la que mejor trato recibía, y por ello estos odiaban aquella gallina zarrapastrosa como le decían ellos. Por esta razón los animales buscaban una manera de que esto cambiara o por lo menos le hacían la vida imposible. Pero la gallina lo aguantaba sin importarle y aquello a los animales les disgustaba. Entonces un día, la gallinita tuvo un pollito muy lindo, de hermoso plumaje y los dueños se pusieron felices. Los animales por el contrario enfurecidos tratataron de hacer algo para que Nicaragua no estuviera tan feliz como se encontraba. Ellos estuvieron con suerte para hacer por fin algo que de verdad afectara a la gallina, ya que por esos días se encontraban en la zona unos micos ladrones que traficaban con animales en el Amazonas. Y a estos animales se les ocurrió darles el pollito a estos micos ladrones. Efectivamente el plan se realizo, en un pequeño descuido de la gallina el pequeño pollo fue raptado y entregado a los micos. Nicaragua al darse cuenta de que su pollito se encontraba extraviado, se desespero mucho y corrió a buscarlo por los alrededores y hasta pregunto a los animales por el, pero estos no le dieron respuesta alguna.
Pasaron los días y el pollito de Nicaragua no aparecía, y la gallina se enfermo de tanto sufrir por la perdida de su hijito. Así que los dueños muy preocupados la llevaron al doctor, el cual examino todo su cuerpo sin encontrar nada, por lo tanto pregunto a los dueños si a Nicaragua le había pasado algo malo por estos días y estos contaron al doctor lo del pollito; por ende el concluyo que la enfermedad que tenia era del alma por su hijito. Los dueños preocupados por ello organizaron una búsqueda para encontrar al pollito, pero esta no tenia éxito y Nicaragua cada vez estaba peor. Los animales al ver eso se sintieron muy mal por lo que hicieron y también ayudaron a buscar, sabían que los micos ladrones tenían al pollito pero no sabían donde estaban estos. Los animales odiaban a Nicaragua pero reconocían que se habían pasado con su plan. Mientras tanto el pollito se encontraba con los micos ladrones en el Amazonas quienes ya habían encontrado unos compradores para el. El animalito estaba triste y extrañaba a su madre pero no sabia que hacer porque era muy pequeñito y no conocía a nadie. Por lo tanto, este sin un rumbo siguió con los micos pues no tenia otra opción.
Los micos ya tenían unos negociantes, pero ellos debían desplazarse y el pollito los siguió. Llegaron al lugar señalado, donde se encontraron los micos ladrones y los búfalos con los que iba a negociar. La negociación comenzó y en esta vendieron al pollo. Pero en el ultimo momento apareció el elefante policía, preguntando que era lo que pasaba pero los micos y lo búfalos muertos del susto se escaparon. El policía al ver esto, fue en busca de ellos, porque su actitud hacia suponer que algo malo hacían. Posteriormente el policía elefante se fue y el pollito quedo ahí solito. Este estaba tan confundido y preocupado por su madre, ya que el quería estar a su lado. Y no era para menos, pues mientras el pollito vivía esa odisea, Nicaragua cada día estaba peor y la granja estaba patas arriba por esto. La búsqueda era un fracaso y las opciones para encontrar al hijo de Nicaragua se agotaban.
Pero al fin, el pollito tuvo suerte y se encontró con unas gatas muy alegres, una de ellas le pregunto que le sucedía, y este les conto todo. Ellas muy comedidamente lo llevaron donde el sacerdote pingüino conocedor de la zona y después de lograr tener muchos contactos, el pollito regreso a su casa. Nicaragua feliz a los días volvió a ser la misma sana y alegre. Los animales dejaron de hacerle la vida imposible a la gallina y los dueños cambiaron, a todos los trataba por igual. Y todos en la granja desde ese entonces vivieron felices.
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